Feb 04
Supongo que será el formato, el que proporciona la herramienta para poder imaginar este tipo de cosas. No imagino un largometraje con este nivel de emoción desde el primer fotograma. Creo que el hecho de que sea tan corto hace las veces de Oulipo cinematográfico o lipograma visual, en el que la limitación es sólo el metraje.
Los olorosos osos cojos con los ojos rojos son horrorosos. (Esto haría las veces de Pringy!)

Febrero 5th, 2010 at 2:47
¿Son los osos cojos con los ojos rojos los horrosos o son los monos mocosos con cocos los olorosos? Opto, como poco, por lo otro. O, como los lobos, yo como lomo.
Febrero 5th, 2010 at 2:48
Por cierto, ojalá algunas fantasías pudieran plasmarse con tanta intensidad como ese corto. Corto.
Febrero 5th, 2010 at 8:31
Yo no coloco osos o mocos, tomo los osos como horrorosos por los ojos rojos solo, o como poco los cocos rojos.
Te ha molao el post! Genial!
Febrero 8th, 2010 at 14:26
Cuñu, ¿us vustu usu cucudrulu?