Supongo que será el formato, el que proporciona la herramienta para poder imaginar este tipo de cosas. No imagino un largometraje con este nivel de emoción desde el primer fotograma. Creo que el hecho de que sea tan corto hace las veces de Oulipo cinematográfico o lipograma visual, en el que la limitación es sólo el metraje.
Los olorosos osos cojos con los ojos rojos son horrorosos. (Esto haría las veces de Pringy!)
¿Son los osos cojos con los ojos rojos los horrosos o son los monos mocosos con cocos los olorosos? Opto, como poco, por lo otro. O, como los lobos, yo como lomo.
Por cierto, ojalá algunas fantasías pudieran plasmarse con tanta intensidad como ese corto. Corto.
Yo no coloco osos o mocos, tomo los osos como horrorosos por los ojos rojos solo, o como poco los cocos rojos.
Te ha molao el post! Genial!
Cuñu, ¿us vustu usu cucudrulu?